Orcas en peligro de extinción

La caza indiscriminada de orcas no es ninguna novedad. Si bien comenzaron a imponerse normas para su protección, el tráfico ilegal de orcas, no solo se mantiene, sino que se expande aún más. Embarcaciones pesqueras van en busca de ellas sin medir daños ni perjuicios, y solo tienen en vista los miles y miles de dólares que pagan en el mercado por este animal. De no tomarse medidas efectivas, y cumplir las existentes, la continuidad de este animal llegará a su fin.

La caza indiscriminada de orcas no es ninguna novedad. Desde hace muchos años se captura este animal para obtener grasa y aceite, pero a partir de la década del 70 se incrementa notablemente la caza de orcas, ya que son puestas en mira de muchos empresarios como un gran y redituable negocio.

Caza de orcas

Caza de orcas

La orca, cuyo nombre científico es Orcinus orca, es un mamífero marino cetáceo de un gran tamaño, que la convierte en el delfín más grande. Habita en los diferentes océanos de todo el mundo, sobreviviendo con la captura de peces, focas, tortugas, tiburones, e incluso hasta otros cetáceos, para su alimentación. Quizás por esta condición de depredador, es que la orca llego a tener la mala fama de “asesina”, enfatizada por las películas en torno a ellas, que confunden a las personas y creen a este animal como un ser muy peligroso.

En varios países se comenzó a implementar actas y leyes para combatir la caza de orcas. Incluso hay convenciones como la CITES; Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres; que prohíbe expresamente la comercialización de este cetáceo. Por su parte, Estados Unidos y Canadá, en el año 2005, suscribieron a la orca como especie en peligro, debido a que las poblaciones de este animal en el Océano Pacífico que rodea a dichos países, han sido gravemente perjudicadas.


Pero lo escrito no se refleja en la realidad. El tráfico ilegal de orcas, no solo se mantiene, sino que se expande aún más. Embarcaciones pesqueras van en busca de ellas sin medir daños ni perjuicios, y solo tienen en vista los miles y miles de dólares que pagan en el mercado por este animal. Una vez capturadas, las trasladan hasta ser vendidas al mejor postor, donde lamentablemente casi el 95% de ellas mueren en el transcurso o al llegar a cautiverio. Razón que incentiva el ir por más de ellas.

El negocio millonario por los cetáceos

El negocio millonario por los cetáceos

El negocio millonario por estos animales, donde son considerados premios altamente cotizados por dueños de parques de diversiones y acuarios de todos lados, hacen que su población se vea constantemente amenazada y reducida, siendo un cetáceo en vías a la extinción.

Un caso particular se da en España. Allí hay un triangular complejo entre orcas, pesqueros y atún. El inconveniente de esta trilogía es que el atún es un gran negocio, y los pesqueros se ven perjudicados por que las orcas, al igual que ellos, cazan el atún. Consecuentemente a ello, es que los lugareños del Estrecho de Gilbraltar atacan a estos cetáceos, provocando muchas veces su muerte. De continuar la situación, España y Marruecos deberán dar las correspondientes explicaciones a la Comisión Ballenera Internacional por este trato a los cetáceos, que si bien allí es considerado como vulnerable, para muchos ya debería estar en categoría “en extinción”.

Para finalizar, quiero resaltar que las orcas no tienen enemigos naturales o depredadores, su única amenaza es el ser humano que las captura para mantenerlas dentro de acuarios, o las caza y mata para aprovechar su piel y grasa. Incluso existen países que avalan estas situaciones, un ejemplo es Rusia, que ha permitido la captura de las orcas para los parques marinos en el mar de Ojotsk.

¿Quién es el verdadero depredador? Los cetáceos, como nosotros, son seres que merecen ser respetados. Como dijo Leonardo Da Vinci “Llegara un día en que los hombres, como yo, vean el asesinato de un animal como ahora, ven el de un hombre”