Consejos sobre cómo cuidar el medio ambiente

Reducir, reciclar y reutilizar son tres principios que, bien aplicados, deberían ayudarnos a cuidar del medio ambiente ahorrando agua o energía y emitiendo menos gases.

Cuidar el medio ambiente es tarea de todos, desde los políticos y las grandes empresas hasta los ciudadanos anónimos que cada día reciclan todos sus desperdicios, deciden dejar aparcado el coche en casa y desplazarse en servicio público o se esfuerzan por no gastar agua o electricidad. Cuidar de nuestro entorno no es nada fácil, aunque es algo que nos intentan inculcar desde pequeños en casa o en la escuela, donde nos enseñan a respetar la naturaleza y el medio ambiente, a reciclar, etc. Por eso, hoy vamos a ver algunos consejos sobre cómo cuidar el medio ambiente siguiendo las “tres erres”: reducir, reusar y reciclar.

Reducir es la que tiene un efecto más directo en nuestro bolsillo, además de ser la que reduce en mayor cantidad los daños al medio ambiente. Tiene dos partes, comprar menos y utilizar menos recursos. Con la primera ahorramos el proceso de producción y los gastos de energía, agua y materias primas que supone -además del transporte y el proceso de deshecho y desintegración-. Reducir el uso de recursos como agua, energía o petróleo es fácil, solo hay que seguir unos pasos bastante simples:

  • En el inodoro gastamos una gran cantidad de agua, por lo que se convierte en un punto clave en el ahorro de agua. Una cisterna con doble pulsador, que no se descargue siempre del todo, es un primer paso. Tampoco debemos utilizarlo como papelera.
  • La ducha también es un factor importante para ahorrar agua. Una ducha rápida siempre será más ecológica que un baño. Además, si nos duchamos con los niños pequeños también ahorraremos agua que si lo hacemos por separado.
  • Un grifo mal cerrado o que gotee puede hacernos desperdiciar hasta 30 litros al día. Para ahorrar agua podemos instalar un atomizador y grifos termostáticos, con los que el agua sale a la temperatura que queremos.
  • Un buen sistema de aislamiento en las ventanas y sus marcos nos permitirá ahorrar energía tanto en verano como en invierno, ya que reducirá el calor o frío que entra en la habitación; además de evitar que se pierda el frío o calor de los aparatos de climatización.
  • En este sentido, también es importante contar con un aparato climatizador eficiente. Respecto a la temperatura a que debemos utilizarlos, el punto intermedio entre comodidad y eficiencia energética está en los 26ºC en verano y los 21ºC en invierno.
  • Las pilas también suponen un gasto de energía tremendo. ¿Sabíais que su energía es 600 veces más cara que la de la red? Por eso hay que evitarlas o utilizar pilas recargables.
  • Para ahorrar gasolina, a nadie se le escapa que lo más fácil es no utilizar el coche a no ser que sea imprescindible y movernos a pie, en bici o utilizar el transporte público. También podemos realizar turnos con otros padres y madres para llevar o ir a buscar a los niños al colegio.

La segunda erre es reutilizar, o lo que es lo mismo, alargar todo lo posible la vida de un producto desde que lo compramos hasta que lo tiramos. Por ejemplo, los tarros de cristal. ¿Quién no tiene un armario lleno de botes de cristal vacíos? Les podemos dar otra vida en forma de cenicero, florero, lapicero o portavelas. Y también, por qué no, volver a llenarlo con alimentos, dándole una segunda oportunidad. Lo mismo pasa con las botellas de plástico. Otra forma de reutilizar es comprar productos de segunda mano, lo que además de darle una nueva oportunidad reducimos el consumo de productos nuevos.

Reciclar, la tercera erre, seguramente sea la más conocida, aunque nos guarde alguna sorpresa:

  • Basura diaria: cada día generamos en casa desperdicios. Los periódicos, revistas y otras cosas de papel o cartón van al contenedor azul, los vidrios al verde y los plásticos y algunos envases al amarillo. A parte, algunas localidades diferencian entre residuos orgánicos y no orgánicos. Por su parte, las bolsas de plástico las podemos reutilizar.
  • Basura contaminante: las pilas tienen sus propios contenedores, igual que las bombillas o los medicamentos, que debemos llevar a las farmacias. Artículos como pesticidas, pinturas, aceite de motor o productos de limpieza se deben reciclar en puntos que existen expresamente para ello, ya que son tóxicos o muy contaminantes.
  • Basura tecnológica: una televisión que ya no funciona o nuestro viejo teléfono móvil no van al lado del contenedor de la basura o en él. Algunas tiendas reciclan estos productos electrónicos, que tienen plomo, cadmio o mercurio, un peligro para los vertederos. También se pueden llevar a puntos de reciclaje, donde se ocupan de reciclarlos.
  • Los muebles o la ropa vieja tampoco deben abandonarse en el calle. Se pueden donar a instituciones benéficas, y en muchas ciudades hay contenedores de ropa usada. Muchos ayuntamientos también se ocupan de recoger muebles viejos.

Además de seguir las tres erres, evitar el uso de productos agresivos para limpiar los hornos o lejía, que impiden los procesos biológicos de depuración del agua; comprar solo aquello que necesitamos o no utilizar aerosoles, cuyos gases y CFCs contribuyen al efecto invernadero y a la destrucción de la capa de ozono también ayudarán a cuidar un poco más el medio ambiente y mejorar nuestro entorno.

Foto: Jose Antonio Cotallo Lopez

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