La lluvia ácida y sus efectos

Uno de los tantos problemas que se desencadena con la quema de combustible fósil es la lluvia ácida. Esta es una lluvia que se presenta como un importante problema ambiental y afecta a suelos, aguas, plantas, animales y personas. Conozcamos qué es la lluvia ácida, cómo se forma y los efectos nocivos que trae al medioambiente.

La lluvia ácida y sus efectos

Uno de los tantos problemas que se desencadena con la quema de combustible fósil es la lluvia ácida. Esta es una lluvia que se presenta como un importante problema ambiental y afecta a suelos, aguas, plantas, animales y personas.

Su formación se produce por ciertos químicos que pueden provenir de fuentes naturales, como los volcanes y vegetación en descomposición, como de fuentes artificiales, donde entran en juego las emisiones de dióxido de azufre (SO2) y óxido de nitrógeno (NOx), que se forman por la combustión del mencionado combustible fósil.

Tanto con la quema de combustible y su correspondiente emisión de químicos al aire, junto al humo de las fabricas, al humo de incendios o de los vehículos, el aire recibe gases que son muy perjudiciales para el medioambiente. Cuando estos gases reaccionan en la atmosfera con el agua, el oxígeno y otras sustancias químicas, forman distintos compuestos ácidos; ácido sulfúrico y ácido nítrico; que se depositan en las nubes. La lluvia que se produce en estas nubes es la conocida “lluvia ácida”.


Sabiendo qué es y cómo se forma la lluvia ácida, debemos conocer cómo se mide la acidez de un líquido. Para esto nos tenemos que remitir a la escala de pH. Esta escala va del 0 al 14, siendo 0 lo más acido, el 7 un pH neutro y el 14 lo más alcalino. Cuando la lluvia es ácida, los valores de pH se acercan al 0. Según los registros existentes, la lluvia más ácida registrada tenía un valor pH de 2.

Esta lluvia ácida desencadena una serie de efectos perjudiciales para el medioambiente, donde podemos nombrar a los siguientes:

  • Aumenta la acidez de las aguas (ríos, lagos y mares) perjudicando a las especies que habitan en ellas. Algunas consiguen adaptarse pero muchas otras no sobreviven, como el caso de los peces que se refleja en una elevada mortalidad de ellos. Las especies más afectadas son: camarones, caracoles, mejillones, salmón, alevines y huevas entre algunas más.
  • Igual suerte para los suelos y vegetación. La lluvia ácida incrementa la acidez de los suelos modificando su composición tras la lixiviación de algunos nutrientes para las plantas y la introducción de metales tóxicos, los cuales, de esta forma, también se adentran en las aguas.
  • Otro efecto de la lluvia ácida se puede observar en las construcciones y monumentos históricos que se hayan realizado con piedra caliza o materiales metálicos. Cuando la lluvia ácida cae en estas construcciones se forma yeso que, con un poco de agua, se llegan a disolver.

Actualmente este fenómeno recibe mayor atención y se realizan más estudios e informes. Quizás este hecho haya sido por el fuerte incremento de la acidez en la lluvia. Y el dato no es menor, hace dos centenares de años, la acidez de la lluvia era 100 veces menos que la acidez de ahora.