Efectos de los agentes contaminantes en la piel

A las consecuencias de la contaminación ambiental, se suma el incremento alarmante de los casos de cáncer a la piel, pero ya no es trata sólo de los rayos utravioleta, los pesticidas también aportan lo suyo.

Ya no es un secreto el enorme riesgo para la salud que representan los agentes contaminantes de medio ambiente, incluso los productos que consumimos a diario se han visto afectados por este fenómeno, de modo que en muchos lugares ya se han planteado alternativas alimenticias para evitar el desarrollo de enfermedades relacionadas a determinados agentes químicos.

Si bien ya se ha comprobado que la contaminación atmosférica tiene mayor impacto en el sistema respiratorio y cardiovascular, sus efectos en la piel también comienzan a registrar niveles alarmantes, debido a que los compuestos químicos que la afectan, pueden producir reacciones muy graves, entre las que se pueden diferenciar la dermatitis irritante, la dermatitis alérgica por contacto y la dermatitis fotosensible.

La contaminacion atmosférica es evidente en algunas ciudades – imagen obtenida de Flickr, autor: vonbergen.net/michael von bergen.

La dermatitis irritante es causada por aquellas sustancias químicas que atacan directamente la piel, produciendo lesiones muy similares a las ocasionadas por la exposición excesiva a las radiaciones solares, como enrojecimiento, ardor, dolor, y hasta ampollas y úlceras; siendo la zona expuesta la más afectada.

Hasta aquí podríamos considerar los remedios usuales para atenuar este problema, principalmente evitar exponerse al agente causante y lavar la zona afectada con agua, usar cremas elaboradas a base de esteroides, etcétera. También se ha demostrado que hay varios pesticidas que producen este tipo de reacciones, por ejemplo, el Zineb, Maneb, Captan, Lindano, Triazina, Metomyl, Dinitro; todos son agentes químicos o pesticidas utilizados comúnmente en los cultivos de tomate, zanahoria, champiñón, pepino, apio e incluso en los tulipanes; es decir, están en los vegetales que consumimos a diario.

Otro caso es el de la dermatitis alérgica por contacto, que se manifiesta como una reacción alérgica al contacto con una o varias sustancias, pero hay que tener en cuenta que esta reacción no se presenta necesariamente de inmediato, hay casos donde aparece varios años después de la exposición al agente causante. El tratamiento para ella es similar al de la dermatitis irritante, y los agentes que la producen también se encuentran en los químicos usados en las cebollas, el ajo, y varios tipos de flores.

Lo mismo se repite en casos de dermatitis fotosensible, que es una reacción indirecta que se origina cuando algunas sustancias con las que la piel ha tenido contacto, reaccionan ante la presencia de luz, generalmente estas sustancias pueden ser sintetizadas por hongos o plantas, y de también encuentra entre sus agente causantes a varios vegetales.

Como vemos, ya no es sólo el aire que respiramos, se trata también de los alimentos que consumimos y que paradójicamente, son recomendados para mantener una buena salud.

Lo que ocurre con la capa de ozono

Los estudios ya han sido concluyentes al determinar que la reducción de la capa de ozono sobre el Ártico, en el hemisferio norte, facilita que llegue a la superficie de la tierra una mayor cantidad de radiación ultravioleta, aumentando la incidencia del cáncer de piel.

Ciclo del Ozono – imagen obtenida de Wikipedia, autor: NASA.

Lo preocupante de estas investigaciones (si, hay algo aún más preocupante) es que se ha descubierto que la capa de ozono ha disminuido a su mínimo espesor desde que comenzaron ese tipo de mediciones hace cuarenta años, pero esa pérdida no se debe a un aumento de la contaminación atmosférica, es un efecto colateral del cambio climático, incluso, a altitudes elevadas, un 50 por ciento de esa capa protectora ya estaba destruida desde hace unos años, lo que echa por tierra la teoría de que basta reducir la contaminación atmosférica para corregir el problema de la capa de ozono.

Según los investigadores, el proceso de destrucción del ozono se aceleró por el aumento, de las nubes situadas en la estratosfera, a más de 24 kilómetros de altitud, estas nubes, que se encuentran hacia el centro de la capa de ozono, forman una capa que facilita las reacciones químicas rápidas que destruyen el ozono. Según los científicos, cuando la capa de ozono había quedado reducida al mínimo, las masas de aire procedente del Ártico llegaron a diversos países europeos, incluidos los mediterráneos, aumentando los efectos de la peligrosa radiación ultravioleta.

Aunque los niveles de contaminación no han aumentado, los cambios en la atmósfera han facilitado las reacciones químicas que permiten que las substancias contaminantes destruyan el ozono, y es muy probable que continúe esta tendencia aun cuando se reduzca la contaminación, debido a que el aumento de los gases que contribuyen al llamado efecto invernadero, hace que se calienten las capas más bajas de la atmósfera, pero la estratosfera se enfría al mismo tiempo; como resultado de todo ello se forman nubes de hielo a entre 14 y 26 kilómetros de altitud, exactamente en la zona en la que se sitúa la capa de ozono.

Aumentan los  casos de cáncer a la piel

Todas estas incidencias han generado un incremento de casos de cáncer a la piel en diferentes partes del mundo. Sin necesidad de poner un ejemplo muy lejano, el director general de Salud Pública del Gobierno de Aragón, Francisco Javier Falo, reveló que tanto el cáncer de piel como las afecciones respiratorias son dos de las enfermedades que más han aumentado en esta ciudad, como consecuencia de la contaminación ambiental y de la exposición a productos químicos.

La contaminación un causante de cáncer a la piel – imagen propiedad de Red Blogia.

Este dato ha sido causa determinante para que el cáncer sea la primera causa de mortalidad prematura en Aragón, siendo los casos de mayor incidencia en el cáncer de piel no melanoma, con 73 casos por cada cien mil en los hombres, y 43 por cada cien mil entre las mujeres.

Según datos estadísticos de los últimos años, esta tipología de cáncer ha crecido en número de casos y en edad de aparición, pues cada vez se diagnostica en edades más tempranas, incluso, las enfermedades se presentan con un patrón muy diferente al habitual, presumiblemente por causa de la contaminación ambiental y a la exposición a productos químicos.

Como vemos, los peligros que el cambio climático representa para la salud parecen multiplicarse a medida que pasan los años, pero lo preocupante es que aún no se toman medidas concretas para revertir esta situación.