Dinamarca nos enseña como aunar energía y economía
La gran presencia de bicicletas en las calles y carreteras de Dinamarca no deriva necesariamente de la conciencia ecológica, sino de una tradición nacida hace más de un siglo. Los cuentabicicletes de Copenhague no se detienen, porque el 37% de sus ciudadanos se desplazan pedaleando, con el objetivo de ahorrar tiempo y hacer ejercicio. Y esto tiene una incidencia doblemente favorable en la salud: por la actividad física que realizan y por la disminución de la contaminación que favorecen. Se calcula que sólo en la capital danesa las bicicletas evitan la emisión de unas 300.000 toneladas anuales de dióxido de carbono.
El país danés apoya las energías renovables y eso le reporta beneficios económicos
Un ahorro al que se añade el medio millón de toneladas ahorrado, en promedio, cada año desde 1980 gracias a la política …









